lunes, 4 de mayo de 2020

El propósito de Dios, para la humanidad




EL PROPÓSITO DE DIOS PARA LA HUMANIDAD


“El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos proceda al arrepentimiento”


2 Pedro 3:9


Todo existe con un propósito y Dios en todo tiene un propósito. Uno de los propósitos y el más grande propósito de Dios es que todos los seres humanos tengamos una actitud de arrepentimiento de las cosas desagradables que hemos practicado y que Dios no aprueba.

Pero ¿Qué es el arrepentimiento? Se define como: “Pesar por haber hecho una cosa El arrepentimiento debe tener evidencias; es decir, alguien que se ha arrepentido tiene que demostrar con hechos ese arrepentimiento.

Con relación al cristiano, alguien que ha tenido un arrepentimiento tiene que dejar atrás su vida pasada y venir a novedad de vida. (2 corintios 5:17) Esto significa cambio de vida, transformación, es algo similar a la metamorfosis, un mismo ser, pero transformado en su forma y esto es evidente a los demás. No importa quienes hayamos sido, al venir a arrepentimiento seremos nuevas criaturas, buen ejemplo es Zaqueo, la biblia muestra una actitud de arrepentimiento en él. (Lucas 19:8)

El arrepentimiento conmueve a Dios. La ciudad de Nínive es un ejemplo de esto. Nínive iba a ser destruida porque su maldad había subido hasta la presencia de Dios, Dios en su misericordia envía al profeta Jonás a advertir sobre el juicio que venía, aunque el profeta al principio se rehúsa a llevar el mensaje, luego de un proceso va y al escuchar el mensaje todos los habitantes de aquella ciudad incluyendo al rey se arrepintieron y el juicio no cayó sobre ellos. (Jonás capítulo 3) Dios vio el arrepentimiento genuino de ellos y tuvo misericordia.

Dios ha establecido un día de juicio al mundo y su deseo es que haya un arrepentimiento como lo tuvieron los habitantes de Nínive. Dios no quiere que nadie se pierda. (Hechos 17:30,31) “Pero Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia, ahora manda a todos los hombres en todo lugar que se arrepientan; por cuanto ha establecido un día en el cual juzgará al mundo con justicia, por aquel varón a quien designó, dándole fe a todos con haberle levantado de los muertos”

El propósito de Dios es maravilloso, Él es amor, y nos creó a nosotros en su gran amor y nos diseñó de manera perfecta, nos dio un hogar perfecto. Todos sus planes son de bien para la humanidad. Y el da tiempo para que todos procedan al arrepentimiento que valoren el precio que se pagó por nuestra redención, esa ofrenda fragante, esa vida pura y santa de su Unigénito hijo. (Juan 3:16) Jesús pagó el precio de nuestra esclavitud de pecado y nos trajo de muerte a vida.

Sólo queda escudriñar nuestros caminos y si aún no ha habido un verdadero arrepentimiento, no se debe de esperar más, es tiempo de volvernos a Él; pedirle perdón con todo el corazón y su palabra dice que él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad. El siguiente paso es caminar en sendas de rectitud, obedeciendo su palabra y de esa manera entrar en su propósito divino. Estar preparados para su venida. (Apocalipsis 3:3)” acuérdate, pues, de lo que has recibido y oído; y guárdalo, y arrepiéntete, pues si no velas, vendré sobre ti como ladrón  y no sabrás a qué hora vendré sobre ti” Si tenemos a Cristo en nuestro corazón no podemos jugar al arrepentimiento porque a Dios no le podemos engañar, ante su presencia estamos descubiertos. Él escudriña nuestra mente y corazón hasta lo más profundo.
 Los que aún no le han abierto las puertas de su corazón al Salvador y Señor Jesús, hoy es el día. Él está tocando a la puerta, a la puerta de tu corazón. (Apocalipsis 3:20)” He aquí yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él y él conmigo” Déjale entrar, arrepiéntete…Él viene pronto y tiene un propósito maravilloso para todos…Amén.


El propósito de Dios, para la humanidad

EL PROPÓSITO DE DIOS PARA LA HUMANIDAD “El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente ...